Hay diferentes comportamientos que nos definen como personas
y que nos hacen únicos en este mundo. Nuestras actitudes, aptitudes y ganas de
triunfar nos hacen seres de calidad. Sin embargo, hay acciones que nos quitan
mérito por nuestros valores originales.
Actualmente hemos dejado de ser damas y hemos comenzado a
querer adoptar actitudes que no nos corresponden. Es verdad que los tiempos han
cambiado y siempre nos encontramos en constante movimiento y evolución, debemos
adaptarnos al mundo de hoy, pero es importante que siempre nos quedemos con
nuestra esencia y valores.
Una mujer que quiere pretender ser más fuerte y ruda que las
demás no la hace ni más valiente ni más mujer.
Todas nosotras hemos sido creadas en diferentes ambientes tanto
familiares como sociales, somos víctimas de críticas y opiniones que no son
siempre del todo buenas o educadas. La sociedad nos juzga de una manera
diferente a la percepción que muchas veces tenemos de nosotras mismas.
Existe una moral social que es la que permite que toda
sociedad juzgue si nuestro comportamiento es bueno o malo y es en este punto en
donde nuestros valores y principios que fueron enseñados en casa son puestos a
prueba y así, poderle demostrar a la sociedad de lo que estamos hechas, qué
hacemos, quiénes somos, quiénes queremos ser, etc. Pero lo más importante es
siempre ser nosotras mismas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario